Ciudadania italiana, hijos adoptivos, ilegítimos y naturales

Abogado internacional en Italia, adquisición de la ciudadanía italiana

Abogado internacional en Italia, adquisición de la ciudadanía italiana
Conozca en este tópico sobre la adquisición de la ciudadanía italiana y  el comportamiento de dicho trámite en relación a figuras del Derecho de Familia como son los hijos adoptivos, ilegítimos y naturales. En la concepción moderna y occidental, reconocer diferencias entre los hijos equivale a discriminación, y por tanto se ha extendido la tendencia a igualar todos los hijos ante la Ley, salvo en lugares con una fuerte influencia religiosa. No obstante, a los efectos la sustanciación de trámites legales, como lo es la que nos ocupa,  la obtención de la ciudadanía italiana, sigue siendo un factor importante la distinción, entre hijos legítimos, ilegítimos, naturales y adoptivos, en cuanto a la documentación necesaria, y sin ánimo de ofender. En primer lugar, es importante que usted conozca  la  diferencia conceptual, entre los hijos legítimos, ilegítimos, naturales, y adoptivos:


Hijo legítimo: Es el hijo concebido dentro del matrimonio formalizado de sus padres.
Hijo ilegítimo: También conocido en la antigüedad como bastardo, es el hijo no reconocido legalmente, concebido por relaciones extramatrimoniales.  Esta calificacion ha estado eliminada con una actual ley.
Hijo natural: Es el hijo concebido por una pareja no casada entre sí, unidos singularmente pero sin formalización (las llamadas uniones libres, consensuales, amancebamiento o concubinato) También se denomina hijo natural al hijo de padre desconocido.  


Hijo adoptivo: Es el hijo con el que se establece un vínculo de esa naturaleza a través de la institución de la adopción.
Italia es un Estado integrado a la visión antidiscriminatoria de los hijos, y pro igualdad de todos los hijos.

Esta postura se ve reflejada en los procesos de concesión de la ciudadanía italiana, como veremos a continuación:
A los efectos del reconocimiento de la ciudadanía italiana se reduce las distinciones entre los hijos. Es decir, solo se distinguen los hijos reconocidos legalmente por el padre italiano de los que no lo son. El factor decisivo viene a ser, entonces, el reconocimiento del padre, y no si la concepción del hijo fue dentro o fuera del matrimonio. Así las cosas, a la luz de la legislación italiana relativa a la ciudadanía, todos los hijos habidos fuera del matrimonio son considerados naturales, y solo se impide la adquisición de la ciudadanía si no estuvieren reconocido por el padre italiano.


El factor del reconocimiento del hijo solo es relevante respecto al padre ciudadano italiano, por supuesto.


La diferencia procedimental que se observa entre los hijos legítimos y los naturales en cuanto a la ciudadanía es en relación  a los documentos que se requieren para el trámite, pues para los primeros basta la partida o acta de nacimiento, y para los segundos no:
- Si el hijo natural fue reconocido por el padre italiano cuando aún era menor de edad, se adjunta la partida de nacimiento y la copia del acto civil del reconocimiento.


- Si el hijo natural fue reconocido por el padre italiano después de su mayoría de edad se precisan los mismos documentos antes expuestos pero se exige que el hijo manifieste su consentimiento respecto a adquirir la ciudadanía italiana, para lo cual se establece un plazo de un año a partir del reconocimiento de la paternidad.


- El reconocimiento de un hijo por el padre italiano después de su inscripción inicial de nacimiento, debe ser hecho, además, ante el consulado italiano correspondiente, con el requisito indispensable del consentimiento del hijo, si este fuere mayor de edad.


- Si el reconocimiento de la paternidad no se realizó voluntariamente ante la autoridad civil, sino como resultado de un proceso judicial contencioso, la sentencia que dispuso el reconocimiento de la paternidad, siempre después de haber alcanzado su firmeza, debe ser registrada en el consulado italiano correspondiente. Este paso no es necesario si, a pesar de haberse resuelto el reconocimiento por vía litigiosa, el padre italiano reconoce al hijo natural voluntariamente ante el consulado italiano, adjuntándose el acta de nacimiento del hijo.


Hijos adoptivos
La adopción es una institución del Derecho de Familia mediante la cual se crea un vínculo entre los padres y el hijo adoptado equivalente cien por ciento al vínculo consanguíneo. Los padres ostentan la patria potestad del hijo adoptivo en toda su extensión, y las relaciones paterno-filiales, así como las cuestiones relativas a los hijos desprendidas del divorcio se tratan legalmente sin ninguna distinción.


Por tanto, tampoco existe diferencia alguna en cuanto a la transmisión de la ciudadanía italiana. Sí existe una diferencia en cuanto a documentación por cuanto no basta con la partida de nacimiento del hijo, sino que debe adjuntarse la sentencia de adopción, debidamente legalizada en Italia previamente, si la adopción se hubiere concretado en el extranjero.


Coincidiendo con lo dicho respecto a los hijos naturales, si el hijo adoptivo es mayor de edad, se precisa del consentimiento del mismo.
Así pues, cabe concluir que la condición de ser hijo natural o adoptado no impide en modo alguno la transmisión de la ciudadanía italiana, mientras se adjunten los documentos necesarios, según el caso, y se cumpla, en el primer supuesto, el requisito del reconocimiento por parte del padre italiano. Ser hijo natural o adoptado no constituye objeto de trato discriminatorio a la luz de la legislación italiana relativa a la ciudadanía.

O llama al +54 911 2550 1959 - di que nos has visto en ciudadaniaitaliananet.com

O envia un email a gc@studiocerulliarena.com - di que nos has visto en ciudadaniaitaliananet.com

© 2015 ciudadaniaitaliananet.com. All Rights Reserved. Designed By ciudadaniaitaliananet.com